Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina


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INTRODUCCIÒN

Existe una Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina (Alfa-1) cuando la cantidad de la  proteína alfa-1 antitripsina (AAT), sintetizada preferentemente por el hígado, no es suficiente para desarrollar su función inhibidora de las proteasas (sustancias producidas por los glóbulos blancos ante la presencia de infección o inflamación) o cuando la proteína AAT se sintetiza con una alteración molecular que impide su movilidad normal.

Las manifestaciones del Alfa-1 son:

  • EPOC (enfisema y bronquitis crónica)

  • Asma con una obstrucción de flujo de aire que no revierte completamente después de un tratamiento agresivo con broncodilatadores

  • Bronquiectasias (dilatación de las vías aéreas)

  • Hepatitis neonatal y colestasis neonatal en recién nacidos

  • Cirrosis hepática en niños, adolescentes y adultos

  • Hepatitis crónica (con o sin cirrosis) y cáncer del hígado en adultos

  • Paniculitis necrotizante--una condición de la piel

  • Vasculitis tipo C-ANCA positivo--una inflamación de los vasos sanguíneos pequeños

Las señales o síntomas más comunes del Alfa-1 son:

  • Falta de aire en descanso o al realizar algún esfuerzo

  • Fatiga o jadeo

  • Sibilancias (silbido de pecho)

  • Tos crónica y/o producción crónica de flema

  • Infecciones pulmonares frecuentes

  • Alergias todo el año

  • Rápido deterioro de la función pulmonar sin una historia significativa de tabaquismo

  • Elevación de las enzimas hepáticas

  • Ictericia (coloración amarilla de ojos y piel)

  • Acumulación de líquido en el abdomen y piernas (ascitis)

  • Vómito de sangre o rastro de sangre en las heces

FUNCIÓN DE LA PROTEÍNA AAT

La proteína AAT es el inhibidor de las proteasas con mayor concentración en la sangre humana. Al inhabilitar a las proteasas producidas por los glóbulos blancos, evita la destrucción de tejidos sanos en nuestro organismo. Su principal papel fisiológico consiste en inhibir las elastasas (proteasas), en particular las liberadas por los neutrófilos (glóbulos blancos), en su misión reparadora y de limpieza de agentes externos en el lugar donde se necesita.

Se consideran como niveles normales de la proteína AAT en sangre los comprendidos entre el intervalo de 150 a 350 mg/dl ó 20-53 µM (micro molares). Niveles por debajo de los 80 mg/dl u 11 µM son indicativos de que existe deficiencia severa de la proteína AAT y el individuo está en riesgo de padecer alguna de las enfermedades relacionadas con el Alfa-1. [Se han tenido en cuenta los valores utilizados comercialmente (mg/dl) y los valores reales de laboratorio (µM) para cuantificar los niveles de AAT.]

Un desequilibrio entre las cantidades de AAT (antiproteasas) y las elastasas (proteasas) a favor de estas últimas, provocaría destrucción de tejidos y, por tanto, síntomas de enfermedad y/o alteraciones analíticas.

ADQUISICIÓN DEL ALFA-1

A través de la herencia. En un individuo normal sólo es posible encontrar un máximo de dos alelos (para la producción de la proteína AAT) de cada gen en su genoma, uno paterno y otro materno.

Los alelos más comunes para la proteína AAT son los M, que producen una versión de la proteína funcionalmente normal. No obstante, se han descrito más de setenta y cinco alelos distintos, entre los cuales sólamente algunos como el Pi*Z (el más frecuente) y el Pi*Null o Nulo, entre otros, generan moléculas de actividad muy reducida en la inhibición de las proteasas.

El Alfa-1 es un trastorno genético.  Ya que la mitad de tus genes son heredados de cada uno de tus padres, observa en la gráfica los posibles resultados para los hijos cuando ambos padres son portadores  de un gen Alfa-1 alterado (Pi*Z).

wpe16.jpg (31259 bytes)

 

Posibles resultados de los hijos cuando ambos padres tienen un alelo normal (M) y uno alterado (Z o S) y sus implicaciones con respecto al desarrollo de síntomas.

Normal (MM)

No tiene el trastorno y no es portador de genes AAT deficientes.

Portador (MZ)Deficiencia de AAT leve o moderada. Podría desarrollar síntomas de enfermedad y es portador de un gen AAT alterado.
Portador (MS)No se tiene claro si existe riesgo para desarrollar síntomas de enfermedad, pero es portador de un gen AAT alterado.  (Aunque la mayoría de los estudios no indican que tenga un riesgo mayor de enfermedad.)

Alfa-1 (ZZ) (SZ)

Deficiencia de AAT moderada a severa--podría desarrollar síntomas de enfermedad y es portador de dos genes AAT alterados.
Alfa-1 (SS)No está claro si tiene riesgo de desarrollar síntomas de enfermedad, pero es portador de dos genes AAT alterados.  (Aunque la mayoría de los estudios no indican que tenga un riesgo mayor de enfermedad.)

A través del tabaquismo. El humo del cigarrillo oxida el residuo de metionina 358, fundamental en el lugar activo de la proteína AAT, lo que reduce 2,000 veces su capacidad para inhabilitar la elastasa de los neutrófilos.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS

NIVEL DE AAT EN LA SANGREª¨

Existen varios métodos para determinar el nivel de AAT en sangre.  Las personas con una deficiencia severa de AAT tienen un nivel de AAT por debajo del nivel considerado "protector".

Método

Parámetro Normal

Nivel Protector

Inmunodifusión Radial

150/200-350/400 mg/dl*§

80 mg/dl§*

Nefelometría

  83/120-200/220 mg/dl*

50 mg/dl*; 11 µM

 

ªSe recomienda comparar resultados de un mismo laboratorio ya que los parámetros normales pueden variar de un laboratorio a otro.

¨Standards for the Diagnosis and Management of Individuals with Alpha-1 Antitrypsin Deficiency, AMERICAN JOURNAL OF RESPIRATORY CRITICAL CARE MEDICINE, Vol. 168, Núm. 7, Oct. 2003 

*Valores obtenidos por medio de las normas comerciales disponibles.

§Valores comerciales más comunes (Behring Diagnostics).

Valores obtenidos por medio de las normas del Registro Alfa-1 de los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés)

FENOTIPIFICACION 

Esta prueba determina los tipos o variantes (fenotipos) de la proteína AAT que circulan en lu sangre por medio de la técnica de electroforesis (electroenfoque). Esta prueba es de vital importancia para detectar a los portadores de genes deficientes, ya que algunas veces estas personas pueden tener niveles normales de AAT.  Por ser la AAT una proteína reactiva, sus niveles aumentan en respuesta a procesos inflamatorios, tumores, infecciones; durante el embarazo; o cuando se está bajo tratamiento con ciertos fármacos como anticonceptivos, danazol y tamoxifén. Por esta razón, se recomienda que se realice siempre ambas pruebas para determinar el nivel y fenotipo AAT. Además, existen fenotipos raros que presentan niveles normales bajos, pero la función de la proteína AAT es disfuncional (véase fenotipos disfuncionales, abajo).

¿CÓMO SE REALIZA LA FENOTIPIFICACIÓN?

Clasificación de las variantes de la proteína AAT. Las variantes de la AAT se identifican como fenotipos (Pi* o inhibidor de las proteasas) con letras del alfabeto. Se han identificado más de 100 variantes de la proteína AAT.

Cantidades de AAT en sangre asociadas con los fenotipos más frecuentes*ª

Fenotipo (Pi*)

Valores Reales de Laboratorio (µM)

Valores Utilizados Comercialmente por Behring Diagnostics (md/dl) por el Método de Inmunodifusión Radial

M1M1

20-53

150-350

M1Z

12-28

90-210

SS

13-27

100-210

SZ

10-16

75-120

ZZ

2.5-7

20-45

NullNull

0

0

 

*Tomado del documento "Guide to Interpretation of Alpha-1 Antitrypsin Phenotypes" del Dr. Mark L. Brantly.  Los valores reales de laboratorio están expresados en micro molares (µM) y son las unidades utilizadas por el Registro Alfa-1 de los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).  Los valores más comunes utilizados comercialmente (md/dl) son los de Behring Laboratories que utiliza el método de inmunodifusión radial.

ªSe recomienda comparar resultados de un mismo laboratorio ya que los parámetros normales pueden variar de un laboratorio a otro.

Los alelos o variantes de la proteína AAT se clasifican de la siguiente forma:

Normales. Estas variantes codifican moléculas de AAT que son normofuncionantes y en concentraciones normales. Las variantes normales más comunes son: Pi*M1(Ala213), Pi*M1(Val213), Pi*M2, Pi*M3, Pi*M4.  Existen otras variantes normales, pero son muy raras.

Deficientes. Estas variantes están asociadas a concentraciones de AAT en sangre inferiores a las normales que pueden funcionar normalmente o no. Un 10-15 por ciento de las variantes identificadas están asociadas con una deficiencia severa de AAT (niveles por debajo de los considerados protectores). La variante deficiente más común se identifica como el fenotipo Pi*S, el cual es ligeramente deficiente. El fenotipo Pi*S, aunque es ligeramente deficiente, generalmente expresa niveles en sangre por encima de los considerados protectores. Dentro de las variantes deficientes severas que expresan niveles por debajo de los considerados protectores, el fenotipo Pi*Z es el más frecuente, al cual se le adjudica el 96 por ciento de los casos diagnosticados con enfermedad pulmonar ocasionada por el Alfa-1. Existen otras variantes deficientes muy raras como: Pi*I, Pi*T, Pi*Mheerlen, Pi*Mmalton, Pi*Mmineralsprings, Pi*Mprocida, Pi*Wbethesda, Pi*I, Pi*Mpalermo,Pi* Mnichinan, Pi*Plovel, Pi*Mduarte, Pi*Siiyama, Pi*Barcelona, Pi*Zausburg, entre otras.

Disfuncionales. Estas variantes producen AAT en concentraciones normales, pero con función alterada (no inhibe la elastasa). Los fenotipos disfuncionales son raros.  Dos fenotipos disfuncionales son el Pi*Pittsburgh y el Pi*F.  Este último expresa niveles normales bajos en sangre y junto a alelos deficientes severos como el Z y Nulo, presentan un alto riesgo para el desarrollo de enfisema.

Nulo (Null). Son variantes raras que se asocian a concentraciones de AAT indetectables en sangre. Las variantes nulas se identifican con el fenotipo Pi*Nulo o Pi*Null.

Todo sobre el gen de la proteína alfa-1 antitripsina y sus variantes está disponible en el siguiente enlace de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/dispomim.cgi?id=107400

OTRAS PRUEBAS DE SANGRE

Genotipo. Es el estudio secuencial del ADN (ácido desoxirribonucleico). En el caso de la AAT, implica la identificación de la secuencia genética de los dos alelos heredados. Para determinar con certeza el fenotipo de algunas personas puede ser necesario hacer la prueba de genotipo. Esto es particularmente cierto en presencia de las variantes que expresan ninguna o muy poca AAT en sangre, como en el caso de las variantes Null (Nulas).

Prueba de función de la proteína AAT. Existe un número reducido de pacientes que presentan síntomas pulmonares de origen desconocido cuyos niveles de AAT en sangre son normales, pero la proteína AAT es disfuncional (no tiene la capacidad de neutralizar la elastasa producida por los glóbulos blancos).  Estos casos son muy raros.  En una situación como ésta, el médico puede solicitar al laboratorio que realice la prueba que determina si la proteína AAT del paciente es funcional o no.

DIAGNÓSTICO PRECOZ DEL ALFA-1

Un diagnóstico precoz ayudará a que se alargue la esperanza de vida de las personas con Alfa-1, así como aumentar su calidad de vida al poder modificar desde el nacimiento los factores medioambientales que inciden en las manifestaciones del Alfa-1 (Ej. no fumar, entre otros).

Un diagnóstico precoz disminuye los costes sanitarios, evita los tratamientos costosos y prolongados, así como las hospitalizaciones frecuentes.

Permite elegir el momento más adecuado para practicar trasplantes de órganos (pulmón, hígado, pulmones y corazón), si el caso lo requiere; y sobre la base del estudio y valoración de los datos radiológicos, anatomopatológicos y clínicos, entre otros, de las personas afectadas para lograr mejores resultados.

No todas las personas con deficiencia severa de la proteína AAT desarrollan síntomas de enfermedad. Se explicaría por la existencia de genes compensatorios como de longevidad, psicológicos y otros, como también de factores que aún se desconocen sobre la historia natural del Alfa-1.

PERSONAS QUE DEBEN CONSIDERAR HACERSE LA PRUEBA

En octubre de 2003 la Sociedad Torácica Americana y la Sociedad Respiratoria Europea emitieron conjuntamente las nuevas guías para el diagnóstico y tratamiento del Alfa-1, publicadas en la revista médica, American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.  Se recomienda que consideren hacerse la prueba que detecta el Alfa-1 todas las personas con las siguientes condiciones:

  • EPOC (enfisema y bronquitis crónica)

  • Asma con obstrucción de flujo de aire que no revierte completamente con un tratamiento agresivo con boncodilatadores

  • Bronquiectasias

  • Enfermedad hepática crónica sin causa aparente (hepatitis neonatal, colestasis neonatal, cirrosis y cáncer del hígado)

  • Historia  familiar de enfermedades pulmonares o hepáticas crónicas

  • Parejas y familiares de personas diagnosticadas con Alfa-1

  • Personas con paniculitis o vasculitis C-ANCA positivo

REPRODUCCIÓN DE PAREJAS

Los afectados pueden buscar consejo médico (geneticista) que le ayudará a tomar decisiones con respecto a la reproducción.

ENFERMEDAD PULMONAR OCASIONADA POR EL ALFA-1

Es un proceso crónico caracterizado por la desaparición de las paredes alveolares debido a los niveles bajos o nulos de la proteína AAT en sangre.

AAT NORMAL

aat_deficiente.jpg (15525 bytes)

La disminución de los niveles de AAT altera el equilibrio entre esta proteína (antiproteasa) y la elastasa (proteasa). La AAT no es capaz de inhabilitar la elastasa y ésta sigue destruyendo progresivamente la elastina de las paredes alveolares. Al destruirse los alvéolos, los pulmones pierden su elasticidad y van dejando de funcionar. La respiración se hace difícil mostrando fatiga y disnea (falta de aire). Los individuos afectados por el Alfa-1 pueden presentar otros síntomas, tales como: producción de flema, catarros e infecciones pulmonares frecuentes, bronquitis crónica, bronquiectasias, alergias todo el año y asma que no responde a tratamiento.

Si comparamos el pulmón con una esponja de mar, resulta fácil comprender que, tanto el pulmón frente al aire que inspira, como la esponja frente al agua que absorbe, desarrollará estas labores con más dificultad y, por tanto, con menos eficacia cuantos más alvéolos estén destruidos o más agujeros tenga la esponja.

El enfisema pulmonar ocasionado por el Alfa-1 puede desarrollarse tan precozmente como a los 30-40 años, sobre todo en fumadores, y se caracteriza por ser panacinar (en la parte inferior del pulmón) en la mayoría de los casos.

El riesgo de padecer enfisema parece estar relacionado con las variantes (fenotipos) asociadas a una reducción significativa (severa) de AAT en la sangre (80 mg/dl ó 11 µM o menos). Aquellos fenotipos asociados con un mayor riesgo de enfermedad pulmonar son los homozigotos deficientes (Ej. Pi*ZZ, Pi*NuloNulo, etc.) o en su forma heterozigota en combinación con otros alelos deficientes o disfuncionales (Ej. Pi*ZNulo, Pi*ZS, Pi*SNulo, Pi*FZ, Pi*PZ, etc.)

Existe controversia sobre si las personas heterozigotas (Pi*MZ) o también llamadas portadoras del gen deficiente severo Z, presentan riesgo de desarrollar enfisema. El consenso general es que el riesgo de desarrollar enfisema en estas personas es muy bajo, pero aumenta si son fumadores.

Factores determinantes en la manifestación del enfisema pulmonar en el Alfa-1:

  • Tabaquismo

  • Contaminación ambiental:

    • Biológica: bacterias, virus, hongos, artrópodos y polen, entre otros

    • Física: radiaciones, polvo y humos, entre otros

    • Química: óxidos de azufre y de nitrógeno, hidrocarburos, mercurio, plomo o cadmio

    • Nuclear

  • Conductas de salud o estilos de vida:

    • Falta de ejercicio físico (sedentarismo)

    • Situación continua de estrés

    • Mala alimentación

  • Factores inflamatorios infecciosos que provocan un aumento de las proteasas al requerir más neutrófilos o glóbulos blancos en su misión de reparación y de limpieza:

    • Rinosinusitis de repetición

    • Bronquitis crónica

    • Hipersecreción de moco y deterioro de la limpieza mucociliar, permitiendo así que colonicen bacterias dañinas en los bronquios

    • Bronquiectasias o ensanchamientos anormales de una o más ramas de los bronquios

    • Alergias

    • Asma

    • Deficiencias inmunológicas de IgE, IgC, IgM e IgA

    • Radiaciones oxidantes

ENFERMEDAD HEPÁTICA ASOCIADA AL ALFA-1

En relación a la enfermedad hepática ocasionada por el Alfa-1, el alelo Z (Pi*Z) es con relativa frecuencia el causante (95 por ciento de los casos).  Existen otros alelos raros que se discuten más adelante. Sólo el 5 por ciento del total de la población afectada desarrolla una disfunción hepática severa que requiere un trasplante de hígado.

La variante Z de la proteína AAT tiende a pegarse en el retículo endoplasmático de las células hepáticas y formar polímeros.  Esta acumulación de la proteína AAT ejerce una acción tóxica provocando la enfermedad hepática. Así, en tanto que la AAT normal se segrega con rapidez desde el hígado, los pacientes con el fenotipo Pi*Z sólo poseen alrededor del 15 por ciento de la concentración normal plasmática de AAT.

No se sabe por qué sólo un pequeño por ciento de los pacientes Pi*Z desarrollan enfermedad hepática.  

El 17 por ciento de los homocigotos deficientes severos Pi*Z presenta ictericia neonatal, de los cuales sólo el 25 por ciento desarrollará cirrosis. 

En la enfermedad del hígado el diagnóstico de Alfa-1 se realiza a través de exámenes clínicos y de laboratorio, incluyendo la determinación del fenotipo por medio de la electroforesis y examen de ultrasonido abdominal. La biopsia de hígado no es necesaria para establecer el diagnóstico, ya que la fenotifipicación se considera el estándard de oro para el diagnóstico del Alfa-1. Sin embargo, la biopsia ayuda a determinar la severidad del daño hepático. En la mayoría de los pacientes PiZZ la biopsia del hígado suele presentar inclusiones PAS-D-positivas en el retículo endoplasmático.

La prueba que mide los niveles de AAT no debe utilizarse como el único parámetro para establecer un diagnóstico de Alfa-1.  En los heterozigotos (portadores de un gen Z) con frecuencia los niveles de AAT aparecen normales y también podrían verse aumentados en los pacientes PiZZ durante periodos de inflamación sistémica. La prueba de los niveles puede ser utilizada como información suplementaria, sin embargo, especialmente en los casos con variantes heterozigotas compuestas o en la detección de portadores de variantes del alelo M,  como el Mduarte, es de utilidad hacer estudios genéticos familiares.

El fenotipo Pi*Z es el mayor causante de enfermedad hepática. Otros fenotipos deficientes severos poco comunes se han asociado a la enfermedad hepática, como el fenotipo Pi*Siiyama (el fenotipo deficiente severo más común en Japón); el fenotipo Pi*Mmalton (también conocido como Mnichinan y Mcagliari) y el más común en Sardinia; y el Pi*Mduarte. Estos fenotipos raros podrían no ser detectados por medio de la prueba de electroforesis, ya que se colocan en el gel en la misma posición que el alelo M. Para detectarse, podría ser necesario hacer un estudio familiar de la secuencia del ADN.

Las inclusiones PAS-D positivas en la biopsia hepática no son 100 por ciento sensitivas ni marcadores específicos del alelo Pi*Z y no puede ser un sustituto de la electroforesis (estándard de oro) para la fenotipificación. Cuando estas inclusiones se encuentran presentes en una biopsia hepática, el médico debe alertarse ante la posibilidad de que exista una anormalidad del AAT y sospechar en primera instancia la presencia del alelo Pi*Z.  Si se excluye el alelo Z, debe sospechar la presencia de variantes raras (Pi*Siiyama, Pi*Mmalton, Pi*Mduarte), Pi*S y Pi*MM en dicho orden.

Se han encontrado asociaciones entre la enfermedad crónica del hígado y la combinaciones heterozigotas Pi*SZ y Pi*IZ.  Esto se explica por la interacción de variantes cuyo tiempo de polimerización es distinto (Pi*Z, más rápido--Pi*S y Pi*I, más lento).

Existe controversia en cuanto al riesgo que tienen los portadores de un alelo normal M y uno deficiente severo Z de desarrollar una enfermedad crónica del hígado. El riesgo parece estar aumentado en presencia de otros factores de riesgo como el alcohol e infecciones virales crónicas (hepatitis).

Más información:

PANICULITIS

La paniculitis es una enfermedad inflamatoria de la piel que se caracteriza por la formación de nódulos dolorosos en la grasa del tejido subcutáneo. Estos nódulos pueden ser solitarios o múltiples con tamaño entre 0.5 y 10 centímetros y su consistencia puede ser dura o fluctuante. Las lesiones tardan entre una y ocho semanas en desaparecer dejando a veces un área pigmentada y deprimida en el sitio afectado. Pueden estar acompañadas de fiebre, alteraciones en la función hepática, diátesis hemorrágica, lesiones pulmonares nodulares y disfunción pancreática. El cuadro histológico es de necrosis grasa con infiltrados de células inflamatorias y macrófagos llenos de grasa. Hasta hace poco tiempo estos síntomas eran conocidos como la enfermedad de Weber-Christian, pero se está abandonando este término debido a la diversidad de causas de la paniculitis. El diagnóstico es diferencial, entre otras causas de paniculitis, como la linfoidea, la eosinofílica, las enfermedades del colágeno (Ej. lupus y esclerodermia), entre otros. Es fundamental el estudio en sangre de la concentración y fenotipo de la AAT. Según los casos reportados en la literatura médica, se ha utilizado para su tratamiento Dapsona®, medicamento (fármaco) utilizado para la lepra, e infusiones intravenosas semanales (terapia de reemplazo/sustitutiva) de AAT [Prolastin(a)®], a razón de 60 mg/Kg.

INCIDENCIA DEL ALFA-1

El Alfa-1 es uno de los desórdenes genéticos más comunes e infra-diagnosticados en el mundo. Ha sido identificado en virtualmente todas las poblaciones. Se estima que unas 100,000 personas tanto en América, como en Europa tienen Alfa-1.

Las manifestaciones graves del Alfa-1 reclaman la vida de recién nacidos, infantes, niños y adultos en la mediana edad. Al pasar desapercibido, este trastorno puede causar enfisema, cirrosis hepática y cáncer del hígado. En demasiadas ocasiones es erróneamente diagnosticado como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ocasionada por el fumar, bronquitis o cirrosis.

Se estima que sólo un 10 por ciento de las personas con Alfa-1 (llamadas Alfas) han sido diagnosticadas.

Generalmente los fumadores con Alfa-1 presentan la enfermedad 15 a 20 años antes que los no fumadores.

Su incidencia ha sido establecida y publicada en unos pocos países. Mientras que en los Estados Unidos, 1 cada 2,700 personas la padecen; en Dinamarca, Escandinavia y Suiza la sufre 1 de cada 1,600 individuos; y en España, la incidencia que se conoce es de 1 por cada 4,500. Se desconoce cuál pueda ser la incidencia en los países latinoamericanos.

El Alfa-1 puede ocasionar fallo hepático en la niñez, por lo que resulta la principal causa de trasplante de hígado en niños.

TRATAMIENTOS PARA EL ALFA-1

Tratamientos generales. Una de las principales metas en el manejo de pacientes con Alfa-1 es la prevención de la enfermedad pulmonar o la reducción del progreso de cualquier daño o deterioro existente en la función pulmonar. Es importante comprender que, bajo condiciones normales, se encuentran pocas células inflamatorias en el parénquima pulmonar. Por lo tanto, en el caso del Alfa-1 la ausencia de estímulos pro-inflamatorios (fumar, asma, infecciones respiratorias, etc.) el potencial de desarrollar daño pulmonar es pequeño. Una prioridad debe ser reducir el número de células inflamatorias presentes en el pulmón a través de:

  • No fumar

    • Dejar de fumar debe ser la principal prioridad del paciente diagnosticado con Alfa-1.

     

  • Control agresivo del asma

    • En la actualidad el asma se ha reconocido como una enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias. Existe una acumulación de células inflamatorias (principalmente neutrófilos) dentro y alrededor de las vías respiratorias y un aumento en la carga de la elastasa (enzimas) producida por los glóbulos blancos en la parte inferior de las vías respiratorias. Existe evidencia de que el asma puede ocasionar daño pulmonar permanente en pacientes con Alfa-1. Por lo tanto, el tratamiento agresivo del asma puede reducir a largo plazo el impacto del Alfa-1 en la función pulmonar. Puede ser prudente también tratar a los pacientes Alfas que padecen de asma leve con corticosteroides inhalados (triamcinolone, flunisolide o fluticasone). La cromolina de sodio inhalada puede ayudar a reducir la inflamación y la hiperreactividad de las vías respiratorias.  Una preparación de teofilina puede usarse como boncodilatador de segunda línea. Los corticosteroides sistémicos pueden ser apropiados durante las exhacerbaciones de asma para suprimir la inflamación de las vías respiratoria y también aliviar los síntomas.

  • No ingerir alcohol

  • Antihistamínicos para el control de las alergias

  • Broncodilatadores

  • Antibióticos

    • Los pacientes con Alfa-1 tienen una historia de infecciones pulmonares recurrentes.  Aún las infecciones respiratorias leves probablemente deban ser tratadas con un antibiótico de amplio espectro.

  • Vacunas contra la gripe/influenza y contra la neumonía

  • Vacunas contra la hepatitis A y B

  • Corticosteroides orales/inhalados

  • Vitaminoterapia A + E

  • Dieta adecuada

  • Oxigenoterapia

Terapia de reemplazo (sustitutiva). Es un tratamiento de reemplazo intravenoso con AAT extraída de la sangre humana  para mantener los niveles necesarios en sangre para inhibir las proteasas. Es el primer producto disponible para el Alfa-1 y, al ser un producto derivado de la sangre humana, el paciente deberá ser vacunado contra la hepatitis A y B. El AAT en aerosol continúa en estudios clínicos.

Este tratamiento no es curativo y, aunque podría dilatar o detener el progreso de la enfermedad, no revierte el daño ya existente. Algunos autores han publicado los beneficios de este tratamiento, pero no se tienen resultados de los efectos secundarios a largo plazo debido al escaso tiempo que este producto se está utilizando como tratamiento. Los problemas hepáticos no parecen beneficiarse con la terapia de reemplazo AAT.

Productos de terapia de reemplazo AAT

ZEMAIRA, CLS BEHRING

Zemaira--página web

Zemaira--prospecto del producto

Distribuidor en Estados Unidos:

    Acreedo Therapeutics, 1-866-625-7421, http://www.accredotx.com

ARALAST, BAXTER

Aralast, Baxter--página web

Aralast, Baxter--prospecto del producto

Distribuidores en Estados Unidos: 

    Acreedo Therapeutics, 1-866-625-7421, www.accredotx.com

    Caremark, 1-866-792-2731, www.caremark.com

    Coram Healthcare, 1-866-367-2174, www.CoramHealthcare.com

PROLASTIN, TALECRIS BIOTHERAPEUTICS

Prolastin, Talecris--página web

Prolastin, Talecris--prospecto del producto (español--html)

Prolastin, Talecris--prospecto del producto (inglés--formato pdf)

Distribuidor, Talecris Direct: http://www.talecrisdirect.com/

TRYPSONE, GRIFOLS

Trypsone, GrifTols--página web

Trypsone, Grifols--prospecto

Trypsone, Grifols--prospecto (portugués)

Tratamientos quirúrgicos. Desde la resección de zonas de pulmón con destrucción total de las paredes alveolares, hasta los trasplantes de un pulmón o de dos y el corazón, pasando por los trasplantes de hígado, son tratamientos que buscan mejorar la función pulmonar, en la mayoría de los casos, o salvar la vida en la enfermedad hepática y pulmonar.  Para obtener más información sobre trasplantes:

FOLLETOS EN ESPAÑOL SOBRE TRASPLANTES

 

Tratamientos futuros. El AAT en aerosol y otros inhibidores de las enzimas producidas por los glóbulos blancos están en etapas tempranas de estudios clínicos. Aún bajo el mayor optimismo, estas alternativas no estarán disponibles hasta dentro de un número de años. Algunos experimentos con animales han comenzado a demostrar las posibilidades de la terapia y la reparación génetica.  Obviamente, antes de que estas terapias puedan ser recomendadas para el tratamiento del Alfa-1, tiene que demostrarse su seguridad.

RECURSOS:

Artículos médicos

Información en Internet:

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Última revisión en 05/06/2012


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