FUENTE: Lis M. Milland, MSW, Especial EL NUEVO DÍA
Sabías que gran parte de la ansiedad que sientes puede ser creada por ti mismo? De por sí la ansiedad es un estado incómodo por un evento que aún no ha ocurrido. Lo que tú piensas de ti y de tu realidad controla cómo te sientes. Ya lo dijo el filósofo Descartes: "Pienso, luego soy".
Tus propios pensamientos aumentan o reducen el nivel de ansiedad que sientes ante cualquier evento. No se trata de la circunstancia que sientes que llegará a tu vida, sino de la interpretación que das y ni siquiera puedes asegurar que llegará. Y aún cuando las circunstancias negativas lleguen, puedes controlar tus pensamientos. A veces traemos a nuestro sistema pensamientos que nos producen ansiedad.
"Si ha resultado en forma negativa es por mi culpa." La culpa es bien dañina. Hay quien la descarga por años sin lograr el perdón más sanador, el perdón a sí mismos.
"Lo que pasa está fuera de mi control." Cierto, pero controlarás la forma en que manejarás lo que te ocurra.
"Tengo que ser perfecto." Nadie es perfecto. El derecho más valioso que tienes es cometer errores.
Si persiste tu ansiedad, te sientes nervioso, irritable, con pobre control de tus impulsos, alteración en los patrones de sueño, sudoración y alteración en los patrones alimentarios, busca ayuda profesional. Puedes estar padeciendo de un trastorno de ansiedad. Son tratables con psicoterapia, técnicas de relajación y medicamentos. Si no es un trastorno, ten el poder de controlar tu vida y tus emociones.